Participantes en un Open Day Orlander

Dónde conocer hombres gais en Madrid sin apps ni discoteca

September 08, 20268 min read

Madrid tiene una de las escenas gais más grandes de Europa. Chueca, decenas de locales, fiestas todos los fines de semana, aplicaciones llenas a cualquier hora del día. Y aun así, mucha gente que lleva años viviendo aquí te dirá lo mismo: conocer hombres es fácil, hacer amigos es otra cosa.

Si te pasa eso, esto va de sitios concretos. No de consejos genéricos.

Por qué en Madrid conoces a mucha gente y te quedas sin amigos

Piensa en cómo hiciste tus amigos de siempre. Casi seguro que fue en el colegio, en la universidad, en un equipo o en un trabajo. Sitios donde coincidías con la misma gente, muchas veces, sin haberlo planeado, y encima haciendo algo juntos.

De adulto eso desaparece. Y en el caso concreto de los hombres gais desaparece dos veces, porque casi toda la infraestructura que existe para vernos está montada alrededor del deseo, no de la amistad. Los bares, las apps y las fiestas funcionan muy bien para lo que fueron diseñados. Lo que no hacen es darte a la misma gente cada semana.

Esa es la diferencia. Un sábado en Chueca te da veinte caras nuevas y ningún vínculo. Un martes repetido durante tres meses te da cuatro personas que ya saben cómo te llamas.

Nueve sitios donde conocer hombres gais en Madrid a la luz del día

Van ordenados por lo que cuesta dar el primer paso, de menos a más.

1. Clubes deportivos LGTBI+

Madrid tiene clubes deportivos LGTBI+ con décadas de historia. GMadrid Sports es el club multideportivo más antiguo de la ciudad y tiene secciones de casi todo: voleibol, baloncesto, running, natación, bádminton. Halegatos es el club de natación máster LGTBI+. Y la Agrupación Deportiva Ibérica LGTBI+ agrupa clubes de toda España, por si quieres ver qué hay de tu deporte.

Lo bueno del deporte de equipo es que no tienes que hablar para estar. Vas, entrenas, y la conversación aparece sola en el vestuario o en la caña de después. Si te cuesta socializar en frío, empezar por aquí te quita la presión de encima.

No hace falta que se te dé bien. Los clubes están llenos de gente que empezó de cero a los cuarenta.

2. Senderismo

Es la puerta de entrada más fácil que hay. Caminas cinco horas al lado de alguien y la conversación surge sin que nadie la fuerce, porque nadie se mira a la cara: se mira el camino. Se habla distinto andando.

GMadrid Sports tiene un grupo de senderismo con salidas periódicas a la sierra. También hay quedadas abiertas en plataformas tipo Meetup si buscas "senderismo LGTBI Madrid".

Coste: un billete de cercanías y unas zapatillas.

3. Asociaciones y voluntariado

COGAM es el colectivo LGTBI+ de Madrid y tiene grupos de todo tipo, incluidos grupos de socialización pensados exactamente para esto. La Fundación 26 de Diciembre trabaja con personas mayores LGTBI+ y siempre necesita gente para acompañamiento.

El voluntariado tiene una ventaja que no tiene ningún otro sitio de esta lista: te pone al lado de alguien haciendo algo que importa. Los vínculos que salen de ahí suelen ser más rápidos y más sólidos, porque nadie está evaluando a nadie: hay una tarea que resolver.

El Ayuntamiento de Madrid publica cada año una guía de recursos LGTBI de la ciudad, y la Comunidad de Madrid tiene un directorio de entidades. Son dos listas largas y actualizadas, y casi nadie las conoce.

4. Grupos de socialización con día y hora fija

Existen grupos cuyo único objetivo es que la gente se conozca. COGAM tiene uno. En Meetup hay varios más. Suelen quedar un día fijo a la semana o al mes, y la mecánica es simple: vas, te sientas, alguien lleva la conversación.

Si te da vértigo, ten en cuenta esto: todo el mundo que va a un grupo de socialización va por lo mismo que tú. Nadie está ahí de casualidad. Es probablemente el sitio de Madrid donde menos hay que explicarse.

5. Una clase semanal con grupo fijo

Una clase es la versión más eficiente de todo lo anterior. Tiene día, tiene hora, tiene un grupo que se repite y tiene una tarea compartida que te evita el silencio incómodo.

En Orlander, que es la mayor comunidad española de bienestar emocional para hombres gais, llevamos años dando clases de baile para hombres gais en Madrid los martes. Y lo que más nos dicen al mes de empezar no tiene que ver con el baile. Tiene que ver con que ya hay tres o cuatro personas con las que se quedan a cenar después.

Sirve el baile y sirve cualquier otra cosa: cerámica, boxeo, cocina, italiano. La clave no es la actividad, es que sea semanal y que el grupo no cambie.

6. Coros, teatro y música

Madrid tiene coros LGTBI+ y grupos de teatro amateur. Son de los entornos donde más rápido se hace piña, porque el ensayo obliga a coordinarse y porque hay una meta común: la actuación de junio, el concierto de Navidad.

Si cantas mal, da igual. Muchos coros no hacen prueba de acceso.

7. Clubes de lectura y cine

Más tranquilos, más de conversación. Varias librerías de Madrid tienen clubes de lectura con enfoque LGTBI+, y hay ciclos de cine con coloquio después. Funciona bien si lo tuyo no es el deporte ni las multitudes, y si prefieres un sitio donde el silencio no resulte raro.

8. Open Days y jornadas de puertas abiertas

Muchas comunidades y asociaciones hacen jornadas abiertas para que la gente venga a ver de qué va aquello sin comprometerse a nada. Es la forma más barata de probar un sitio: vas una tarde, miras, y decides.

Nosotros hacemos Open Days presenciales en Madrid y online cada cierto tiempo, precisamente porque casi nadie se apunta a algo sin haberlo visto antes.

9. Retiros y convivencias de fin de semana

Es lo que más cuesta dar el paso y lo que más acelera. Un fin de semana conviviendo con un grupo pequeño hace en tres días lo que una clase semanal hace en tres meses, porque compartes desayunos, ratos muertos y conversaciones de las dos de la mañana.

Es también lo más caro y lo que más vértigo da. Si estás empezando de cero, probablemente no sea tu primera parada. Si ya has probado lo demás y quieres acelerar, es la palanca más fuerte que hay. Te lo contamos en detalle en qué es y qué no es un retiro para hombres gais.

Las tres reglas que separan conocer gente de hacer amigos

Puedes ir a todos los sitios de esta lista y seguir sin amigos. Lo hemos visto muchas veces. La diferencia está en tres cosas:

Repetición. Una vez no cuenta. La amistad no nace de una noche buena, nace de coincidir muchas veces. La investigación sobre amistad adulta apunta siempre a lo mismo: hace falta tiempo compartido y repetido, no intensidad puntual.

El mismo grupo. Ir cada semana a un sitio distinto es conocer a cien personas una vez. Ir tres meses al mismo sitio es conocer a diez personas treinta veces. Lo segundo genera vínculo, lo primero no.

Algo que hacer juntos. Las conversaciones que van a algún sitio casi nunca empiezan con "y tú a qué te dedicas". Empiezan al lado de alguien haciendo una cosa. Por eso el deporte, el voluntariado y las clases funcionan mejor que quedar a tomar algo con un desconocido.

Qué hacer esta semana si te da pereza

No intentes montarte una vida social nueva el lunes. Haz una sola cosa:

Elige uno de los nueve sitios de arriba. El que menos vértigo te dé, no el que suene mejor. Busca su próxima actividad. Apúntate. Y comprométete contigo a ir tres veces, no una.

Tres veces es el umbral. A la primera no conoces a nadie, a la segunda te suenan las caras, a la tercera alguien te saluda por tu nombre. Casi todo el mundo lo deja en la primera y concluye que no funciona.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que ir a Chueca para conocer hombres gais en Madrid?
No. Chueca concentra la vida nocturna, pero los clubes deportivos, las asociaciones y los grupos de actividades están repartidos por toda la ciudad y por la sierra.

Tengo más de 45 y me da la sensación de que todo es para gente joven.
Es una sensación real y se explica: la parte visible del ambiente está montada para los veinte y los treinta. Fuera de esa parte, la media de edad sube mucho. En clubes deportivos, senderismo, voluntariado y comunidades de convivencia vas a encontrar a gente de tu edad sin buscarla.

¿Y si soy tímido y no sé qué decir?
Empieza por algo con actividad de por medio: senderismo, deporte, una clase. En esos sitios no hay que sostener una conversación desde cero, porque siempre hay algo que hacer y de lo que hablar.

¿Cuánto cuesta?
Depende. El voluntariado y muchos grupos de socialización son gratis. Un club deportivo ronda una cuota anual modesta. Una clase semanal, una cuota mensual. Un retiro es una inversión de otro orden.

Llevo años en Madrid y sigo sin grupo. ¿Es tarde?
No. Por Orlander han pasado ya más de 2.500 personas en ocho años y la mayoría llegó exactamente así: llevando años en la ciudad, con vida laboral resuelta, y sin un grupo con el que contar un martes cualquiera.

Antes de irte

Si has llegado hasta aquí, es probable que esto te esté pasando de verdad y no lo estés leyendo por curiosidad.

Hemos hecho un test gratuito de tres minutos que mide cómo estás en las áreas que suelen fallar cuando falta comunidad: vínculos, pertenencia, autoestima, cuerpo. No pide nada raro y al final te dice por dónde empezar.

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Fabri Orlandi

Fabri Orlandi

Fundador de Orlander

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