
Dónde conocer amigos gays: lo que me dijeron 132 personas
Dónde conocer amigos gays: lo que me contaron 132 personas
Hace unas semanas publiqué un vídeo diciendo una cosa incómoda: que los hombres gais no tenemos amigos gais. Que hay contactos, hay ambiente y hay gente conocida, pero amigos de los de verdad, pocos.
Me escribieron 132 personas.
Y setenta y cinco me dijeron que estaba equivocado.
Lo que sigue es lo que aprendí leyéndolas una a una. Y la respuesta a la pregunta que casi todo el mundo acaba haciéndose: dónde se conoce hoy a un amigo gay.
Los que me dijeron que no
Me alegré, y no lo digo por quedar bien. Setenta y cinco personas contándome que llevan veinte, treinta o cuarenta años con los mismos amigos es exactamente lo contrario de lo que yo estaba diciendo.
Uno me escribió esto:

Otro, de 63 años, me contó que acababa de irse de viaje con su mejor amigo de cuarenta años, los dos solos y sin sus parejas.
Así que existe. Y me equivoqué al decir que no.
Pero luego miré quién me lo estaba diciendo
Casi todos pasaban de los cuarenta y cinco.
Y cuando les pregunté dónde se habían conocido, no me dijeron ni una sola vez que en una app.
Me decían en la asociación. En el bar de siempre, en el de toda la vida. En la facultad. En una manifestación. En el grupo de teatro. En el trabajo.
Todas esas amistades adultas nacieron en sitios físicos donde coincidías con la misma gente muchas veces, durante años. No es casualidad: es el patrón, y aparece en casi todas las respuestas.
Y esos sitios ya casi no existen.
Y luego estaban los otros
Porque de las 132 personas, el resto me escribió otra cosa muy distinta.

Y hay un detalle que no vi hasta que las tuve todas delante:
Los que me discutieron escribieron párrafos. Los que me dieron la razón escribieron una línea.
El dolor no argumenta.
La conclusión
No es que los hombres gais no sepamos ser amigos. Se nos daba bien.
Lo que ha pasado es que hemos ido perdiendo los sitios donde eso ocurría. Y lo que ha venido después está diseñado con mucho cuidado para muchas cosas, pero no para conocer a alguien despacio.
Por eso los que tienen amistades de treinta años casi siempre pasan de los cuarenta y cinco. No es que fueran mejores personas. Es que a ellos les tocó un mundo con sitios, y a los que vienen detrás no.
Conté todo esto en un segundo vídeo:
Entonces, ¿dónde se conocen hoy los amigos gais?
Vamos a lo práctico, porque es a lo que has venido si has llegado buscando esto.
Si el patrón que aparece en las 132 respuestas es que las amistades se hacen coincidiendo con la misma gente muchas veces, entonces la respuesta no es un sitio concreto. Es un tipo de sitio. Y tiene tres características:
1. Que se repita en el tiempo. Un evento suelto no genera amistad. Una clase semanal, un grupo que se junta cada mes, un equipo, un coro, un voluntariado. La repetición es el ingrediente, no el carisma.
2. Que el propósito no sea ligar. No porque ligar esté mal, sino porque cuando el objetivo del sitio es otro, desaparece la ambigüedad de tener que aclarar a qué has venido. Y esa ambigüedad es la que mata la mitad de las amistades antes de que empiecen.
3. Que haya suficientes horas seguidas. Media hora tomando algo no basta. Lo que hace que alguien deje de actuar es el cansancio, y para eso hacen falta horas.
Con esos tres criterios en la mano, las opciones reales en España son bastante concretas: asociaciones LGTBIQ+ locales, equipos deportivos del colectivo, grupos de senderismo, voluntariado, clases regulares, y los formatos residenciales de varios días.
Lo que casi nunca funciona, y esto lo dicen los datos de mis propias conversaciones: las apps, y los sitios de ocio nocturno donde la gente cambia cada noche.
Lo que hacemos nosotros
Orlander es la mayor comunidad española de bienestar emocional para hombres gais. En ocho años han pasado más de 2.500 personas por nuestras experiencias, y básicamente nos dedicamos a construir esos sitios que se perdieron.
El Open Day es un día completo en Madrid, y es la manera más sencilla de asomarse. Talleres, una mesa redonda sobre la soledad de la que no se habla, Speed Friending y una comida. No son charlas para escuchar sentado: se participa todo el día. La mayoría viene sin conocer a nadie.
Los retiros son varios días fuera con un grupo reducido de hombres gais adultos. Ahí se cumplen las tres condiciones a la vez, y es donde vemos con más claridad lo que pasa cuando alguien deja de vigilarse. Si quieres saber exactamente qué ocurre dentro y qué no, lo contamos aquí: qué es (y qué no es) un retiro para hombres gais.
Si te resuena, échale un ojo. Y si no es tu momento, quédate al menos con lo importante: el problema no eres tú.
Preguntas frecuentes
¿Dónde puedo conocer amigos gays si no quiero usar apps? En sitios que se repitan en el tiempo y cuyo propósito no sea ligar: asociaciones LGTBIQ+ locales, deporte, senderismo, voluntariado, clases regulares o formatos residenciales de varios días. La clave no es el sitio concreto, es coincidir muchas veces con la misma gente.
¿Por qué los hombres gais de más de 45 años sí suelen tener amigos gais? Porque hicieron esas amistades en espacios físicos que existían entonces y hoy apenas quedan: asociaciones, bares fijos, facultades, manifestaciones. De las 132 personas que me escribieron, ninguna de las que tenía amistades de décadas las había conocido en una app.
¿Es normal no tener ningún amigo gay? Sí, y es más común de lo que parece. En nuestro Estudio de Bienestar Emocional, con 295 respuestas, el 73% dijo que no siente que pertenece a una comunidad.
¿Se pueden hacer amigos gais después de los 40? Sí, y es el perfil que más nos llega. En nuestras experiencias la media de edad va aproximadamente de los 30 a los 65 años.
¿Por qué cuesta tanto hacer amigos gays de adulto? Lo desarrollamos en detalle en este artículo: se suman la falta de contextos de coincidencia diaria propia de la edad adulta y la ambigüedad específica de no saber si un acercamiento es amistad o algo más.


