
El problema del fútbol más allá de la táctica: la pasión por este deporte no entiende de orientaciones
El problema del fútbol más allá de la táctica: la pasión por este deporte no entiende de orientaciones
En España, el 92% de homofobia en el deporte no se denuncian y las instalaciones deportivas se sitúan como el cuarto espacio donde más se reportan estas agresiones. Varios informes señalan que hasta el 66% de las personas del colectivo vinculadas al deporte han sufrido algún tipo de 'LGTBIfobia'.
Hay un hombre gay que el domingo ve la final del Mundial con sus amigos heteros. Celebra los goles. Se ríe. Pertenece. Al mismo tiempo, sabe que si besara a su pareja en la grada, hay una probabilidad real de que alguien le insultara. Eso no es un problema de fútbol. Es un problema de diseño de espacios.
Esta semana, hablamos con Alberto Lejárraga, el primer futbolista en activo en la Liga española en mostrar abiertamente su orientación no heterosexual. También charlamos con Alejandro Vigara, periodista y aficionado del Athletic, cuya fotografía besando a su novio tras la victoria del equipo recorrió medio internet. Esa publicación también recibió comentarios homófobos.

"Yo me encontraba en un momento en el que tenía muy buenos compañeros, que a día de hoy son amigos, dentro del vestuario y con los que en ese momento empecé a abrirme y me lo pusieron muy fácil", reflexiona en la entrevista el portero, que en ese momento jugaba en el Marbella F.C con una red de apoyo importante en el equipo.
Los dos coinciden en algo que en Orlander llevamos años observando: el problema no está en los individuos. Está en los vestuarios, en los clubes, en las marcas patrocinadoras que miran hacia otro lado. En los espacios que no están diseñados para que un hombre gay pueda estar presente sin calcular el coste.
Alejandro subraya que "nuestra bandera es importante" y se queda también con "las muestras de apoyo y cariño", más allá del odio y los comentarios homófobos: "Me fui a un partido del Getafe contra el Athletic después de la polémica con la fotografía en la que besaba a mi chico y todo fue amor, tolerancia y respeto".
El Mundial tiene un partido llamado 'Pride Match’, que este año coincidía con el disputado entre Irán y Egipto, dos países que castigan legalmente lo que ese encuentro supuestamente celebra. El comité local de Seattle mantuvo la celebración del Orgullo, pese a la presión de los dos países.
Mientras tanto, Borja Iglesias sale al campo con la selección española. Héctor Bellerín alza la voz en el programa ‘Cara al show’ de Marc Giró. Son compañeros de camino que no necesitan pertenecer al colectivo para entender que esto va de construir espacios donde nadie tenga que demostrar nada.
Crecimos pensando que el fútbol no era para nosotros y que había que esconderse para encajar, pero la pasión por este deporte no entiende de orientaciones. El fútbol también nos pertenece.


